Anima Dannata, 1619. Gian Lorenzo Bernini. Mármol blanco, 41,5 x 29 x 24 cm. Roma, Embajada de España ante la Santa Sede. Fotografía: Carolina Marconi.

Bernini, el Barroco y la corte española

Reseña de la exposición LAS ÁNIMAS DE BERNINI. ARTE EN ROMA PARA LA CORTE ESPAÑOLA. Museo Nacional del Prado. Paseo del Prado, s/n. Madrid. Hasta el 8 de febrero de 2015. Comisario: Delfín Rodríguez Ruiz.

Interprete insuperado de la estética barroca, Gian Lorenzo Bernini (1598-1680) es sin duda una de las figuras clave de la historia del arte del Siglo XVII. Su virtuosismo técnico, que supo expresar al máximo tanto en la pintura como en la escultura, el dibujo y la arquitectura, le convirtió en un referente imprescindible para muchos artistas posteriores, que tanto admiraron la tensión espiritual de su obra y su constante superación plástica de los límites de la materia.

Gian Lorenzo Bernini, Autorretrato, Museo Nacional del Prado, Las Ánimas de Bernini, 2014.

Autorretrato, Gian Lorenzo Bernini. Óleo sobre lienzo, 46 x 32 cm, h. 1635–1638. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Bernini y España

En esta exposición, que se podrá ver en el Museo del Prado hasta el 8 de febrero de 2015, se resume en síntesis la trayectoria creativa del artista italiano, centrando la atención sobre su relación con España, tanto en Roma como en nuestro País. Como se sabe, hablar de Bernini significa hablar, en primer lugar, de Roma. Sin embargo, durante su exitosa vida el artista creador del estilo escultórico Barroco mantuvo estrechas relaciones también con España, a través tanto de grandes comitentes como de la propia casa real, que le encargaron algunas de sus obras maestras más conocidas.

Gian Lorenzo Bernini, El éxtasis de santa Teresa, Museo Nacional del Prado, Las Ánimas de Bernini, 2014.

El éxtasis de santa Teresa, Gian Lorenzo Bernini. Terracota, 45 x 35 x 22 cm, h. 1647. San Petersburgo, Museo Estatal del Hermitage.

Tras la elección del papa Urbano VIII, en 1623, Bernini, con tan sólo 25 años, adquirió un papel de primerísimo plano, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la vida cultural y artística de la época. Las complejas relaciones diplomáticas y políticas entre Roma y España, fuertemente impulsadas por el rey Felipe IV, quien buscaba allí una presencia sólida y relevante, se reflejó en la financiación por su parte de varias obras en algunas de las iglesias más simbólicas de la ciudad, como la basílica de San Pietro o Santa Maria Maggiore. Además de la propia corona, prestigiosos mecenas españoles en Roma, como el duque del Infantado, el cardenal Pascual de Aragón o el marqués del Carpio, encargaron a Bernini trabajos que todavía se pueden admirar en la “ciudad eterna”. Asimismo, se le hicieron encargos para El Escorial o el Real Alcázar de Madrid.

Esculturas, pinturas, dibujos y proyectos por primera vez en España

La exposición consta de 39 piezas, entre esculturas, pinturas, dibujos, proyectos, bocetos y otros tipos de obras, que reflejan diferentes fases de la vida del artista. Se trata de la primera exposición de Bernini en España, cosa que añade un valor historiográfico y divulgativo extraordinario a su enorme valor artístico.

Gian Lorenzo Bernini, Anima Beata, Museo Nacional del Prado, Las Ánimas de Bernini, 2014.

Anima Beata, 1619. Gian Lorenzo Bernini. Mármol blanco, 57 x 30 x 30 cm. Roma, Embajada de España ante la Santa Sede. Fotografía: Carolina Marconi.

La muestra se articula en tres secciones que ilustran la relación de Bernini con España y, al mismo tiempo, narran su evolución como artista desde su juventud hasta algunos de los grandes proyectos monumentales de la madurez. En la primera sección, llamada Retratos del alma, dedicada a sus primeros trabajos, el espectador podrá admirar dos esculturas emblemáticas realizadas en 1619, cuando el artista tenía apenas 20 años: el Anima beata y el Anima dannata. Si en la primera Bernini representa la iluminación del alma delante de la belleza de la gloria celeste, en la segunda (autorretrato del artista) lo que se expresa es el tormento eterno del infierno. Junto a obras de Bernini se exponen también algunas piezas de otros artistas que tuvieron relación con él. Entre todos, podemos recordar el retrato del Cardenal Borja (1645) y el de Felipe IV (1654) realizados por Diego Velázquez.

Gian Lorenzo Bernini, Anima Dannata, Museo Nacional del Prado, Las Ánimas de Bernini, 2014.

Anima Dannata, 1619. Gian Lorenzo Bernini. Mármol blanco, 41,5 x 29 x 24 cm. Roma, Embajada de España ante la Santa Sede. Fotografía: Carolina Marconi.

Persona irónica y polifacética, Bernini siempre fue un gran apasionado de las caricaturas y amante de la maravilla, la sorpresa y el engaño de los sentidos. Fue un artista muy precoz, que se formó en el taller de su padre, el escultor Pietro Bernini (1562-1629). Su vivida imaginación iba unida a una capacidad técnica fuera de lo común y a una intensa espiritualidad. Su inventiva le llevó a dedicarse también a la organización de escenografías para espectáculos teatrales y aparatos festivos admirados en todo el mundo. En este video puedes ver algunas imágenes de esta excepcional exposición.

Si eres amante del arte no puedes perder esta oportunidad, hasta ahora única, de conocer tan de cerca la obra de uno de los artistas más representativos del arte Barroco y de su relación con España. Asimismo, si te gusta la escultura te recomendamos que visites la sección que hemos dedicado a este género artístico en la tienda online de Durán Arte y Subastas.

[subscribe2]

Tu nombre (requerido)

Tu Email (requerido)

Asunto

Tu Mensaje